5 de agosto de 2009

"Fraude en Internet mediante Suplantación de Identidad: Robos de DNI y Contratos de Telefonía Móvil"


Alumnos de varias universidades acaban quejándose ante sus bancos por la domiciliación de facturas desorbitadas por la utilización de un teléfono móvil que no es el suyo. No se trata de ningún error bancario, sino de un nuevo fraude.



El ‘modus operandi’ de estos timadores: roban carnés de identidad a universitarios para abrir una cuenta bancaria, que será utilizada para darse de alta en un contrato de telefonía móvil. Meses después, los recibos de ese teléfono llegarán a la dirección que aparece en el DNI robado.



Los ladrones lo tienen fácil: las universidades españolas son muy accesibles para los ‘amigos de lo ajeno’, quienes aprovechan momentos de descuido de los estudiantes en las aulas o en la cafetería para sustraerles la cartera, y ganarse así no sólo unas monedas, sino también una documentación que les puede ser muy beneficiosa.



Una vez obtenido el número de cuenta, los delincuentes acuden a una tienda de telefonía móvil para darse de alta en un contrato, preferiblemente el más caro, para así también obtener un móvil de alta gama totalmente gratuito para su uso propio o su posterior venta en el mercado negro. Lo que sí utilizan los ladrones es la tarjeta que consiguen gracias al contrato telefónico. No escatiman en llamadas ni en unos gastos que no les reclamarán a ellos, ya que las facturas de ese contrato se enviarán al domicilio que aparece en el DNI sustraído.



Así, un mes más tarde, el universitario al que sustrajeron su documentación y que aparece como titular de la ‘cuenta fantasma’ recibirá una ingrata sorpresa: un recibo por el uso de un servicio de telefonía móvil que él nunca contrató. Al acudir al banco, lo único que encontrará son documentos que prueban que se abrió una cuenta a partir de su DNI.



Al dejar de ser un caso aislado, los responsables de bancos y cajas de ahorros han tomado medidas en el asunto, y ahora miran con lupa, como en las discotecas, si la fotografía del DNI se corresponde con la persona que quiere abrir una cuenta.



Por tanto, precaución con los cacos, que la situación económica no está como para que encima te acaben metiendo un sablazo de este calibre.



Ideas Libérrimas - 2008 -