3 de diciembre de 2007

"Putin: Zar de Rusia en el Siglo XXI"



Tras las recientes elecciones rusas, solamente se puede constatar una verdad: Vladimir Putin es simple y llanamente el Nuevo Zar.



Los siete años transcurridos desde que asumió el poder en el Kremlin han sido una época de señales encontradas. Por una parte, parece un dirigente instruido, dinámico y comprometido con la modernización de Rusia. Por otra, con ayuda del complejo militar - industrial del KGB (los siloviki”), ha debilitado o destruido sistemáticamente todos los controles de su poder personal, al tiempo que fortalecía la capacidad del Estado para violar los derechos constitucionales de los ciudadanos.



Tras colocar su nombre en el primer puesto de su papeleta de voto en las elecciones parlamentarias del 2 de diciembre y haber arrasado en las mismas, se puede afirmar que ha utilizado un artificio jurídico que le permitiría llegar a ser el nuevo Primer Ministro de Rusia después de las elecciones presidenciales que se celebrarán en marzo de 2008.



Naturalmente, Rusia tendrá que elegir como presidente a “una persona”, como él ha dicho, “decente, competente, eficaz y moderna con la que sería posible trabajar al alimón”, pero lo que eso significa en realidad es que Rusia tendrá que elegir a un hombre al que Putin ha seleccionado para que cumpla sus órdenes.



Putin ha concentrado en sus manos más autoridad para adoptar decisiones que en ningún otro momento de la historia de la Rusia postsoviética, pero la mayoría de los rusos creen que es un gran dirigente, al atribuirle el mérito de haber sacado el país de la situación de bancarrota y desesperación de la época de Yeltsin y haber logrado su riqueza y prosperidad en tan sólo siete años. Encuesta tras encuesta muestra que cuenta con la aprobación de más del 70 por ciento de la población. La mayoría de los rusos, como su Presidente, no ven contradicciones entre la mejora de su vida personal y el rango internacional del país desde el decenio de 1990 y la erosión de las instituciones democráticas.



Naturalmente, las instituciones de la democracia de Rusia siguen formalmente vigentes, pero, a falta de una prensa libre, una judicatura independiente y elecciones libres en las regiones, donde ahora dominan amiguetes del Kremlin, han sido vaciadas de su contenido. Los rusos prefieren tener un “padre de la nación”, independientemente de cuál sea su título que aplicar las leyes y las normas. El genio político de Putin radica en haberlo reconocido.



Aunque Putin haya encontrado una forma de conservar el poder sin enmendar la Constitución, posibilidad con la que elucubró inacabablemente el menguante grupo de demócratas de Rusia, el carácter antidemocrático de su estrategia resulta de una evidencia palmaria. Pasar de un alto cargo en el Kremlin a otro en el Parlamento es un simple detalle técnico. Putin será un zar, independientemente del cargo que ocupe formalmente. Pero, si Putin, que ha pasado siete años "verticalizando" el poder para restablecer la estabilidad y el orgullo perdidos durante la "democratización" de Rusia de la época de Yeltsin, quisiera de verdad garantizar el bien de su país, seguiría los pasos de Yeltsin y saldría del escenario, pues la enseñanza que se desprende de los años de desgobierno comunista es ésta: ningún hombre o partido puede saber bastante por sí solo para gestionar una economía moderna. Sólo los sistemas democráticos y los mercados libres dan las señales esenciales que un gobierno necesita para actuar con eficacia.



Al fin y al cabo, lo bueno de las estructuras democráticas es su previsibilidad. Sólo los rusos, con su devoción por el gobierno de un hombre fuerte, siguen insistiendo en la importancia del papel de la personalidad en la Historia. En cambio, en las democracias logradas se cree que nadie es insustituible.



Por eso, si a Putin le preocupara Rusia, debería abandonar su concepción zarista del poder y abandonar su alto cargo, cuando no la política del todo. Como otros dirigentes democráticos, podría examinar la posibilidad de trabajar en el sector privado, como Gerhard Schröder, o, mejor aún, escribir libros y ayudar a las víctimas del tsunami, como Bill Clinton, o hacerse ecologista, como Mijail Gorbachov.



Pero por mucho que nos empeñemos, la realidad es tozuda: Rusia controla una inmensa cantidad de materias primas, principalmente energéticas, y Putin no va a dejar un caramelo tan goloso para que otro se lo coma. Ejercerá directa o indirectamente el poder, y usará los recursos naturales como puntal de lanza de la política de su país, para devolverle el status de superpotencia, pues en el fondo sabe que “Europa es su rehén energético”, y que aún conserva potencial militar suficiente como para imponer su ley en las escala internacional.



No cabe la más mínima duda que una Rusia verdaderamente democrática sería un valiosísimo elemento de estabilidad para el mundo, pero por lo que se ve, a la mentalidad rusa le gusta un autoritario, ya sea zar, presidente comunista, o un exigente del KGB que juega a ser el “Rasputín del siglo XXI”.



Putin reafirma su poder… malo para Europa y para el Mundo en general.



PD: afortunadamente los venezolanos tuvieron conciencia suficiente como para no permitirle a Chávez la reforma constitucional que habría convertido Venezuela en una república bananera comunistoide. No obstante, hay que mantenerse alerta… Hugo volverá a a intentarlo.

11 comentarios:

El Cerrajero dijo...

Putin salió del KGB pero el KGB no salió de Putin.

Ese tipo es una enfermedad, con Z de Zar...coma.

Duende Crítico dijo...

Putin es claramente un Zar como has demostrado. Ha utilizado la propia democracia para dejarla enclenque y débil. Sólo queda un batacazo de este para que haya una nueva regenaración democrática en Rusia.

J. F. Sebastian dijo...

La mirada de este zar da frío... Ya que estamos en la era de la globalización, podría interpretar a un psicópata en Hollywood. Tanta revolución de octubre, tanto gulag y tantas víctimas para volver al principio. ¿Es que no han aprendido nada?

Compai panita dijo...

El poder es muy goloso y Putín no está dispuesto a perderlo.
Por otra parte, los rusos después de todo lo que han pasado prefieren asociar el despertar de Rusia a una figura personal y no a un sistema de gestión política.
Pero que tengan cuidado porque el perpetuarse en el poder lleva al absolutismo y además corrompe.
En cuanto al mono de Chávez, ahora tiene mucho peligro. Espero que el pueblo siga unido hasta derrotarlo.

Anónimo dijo...

Hola Adamantio:
Albéniz está aquí:
http://eldescodificador.wordpress.com/
Ha fichado por Soitu (http://www.soitu.es/), pero entre que este proyecto se pone en marcha, lo puedes leer every single day en la direccción de arriba.

Un saludo,
Tesa

Bl@cK dijo...

No puedo estar más de acuerdo con tu análisis. ¡Bravo por tí!

Caballero ZP dijo...

¿Por qué siempre en los países que se instauro el comunismo durante tanto tiempo, es imposible que levanten cabeza y se instaure una verdadera democracia? ¿Quién a día de hoy puede ser tan lelo de creer en el comunismo? Saludos.

Adamantio dijo...

Sinceramente, creo que en países en que se ha sufrido el comunismo, existe cierta tendencia psicológica de sus ciudadanos a buscar una figura autoritaria que las haga sentir seguros. Si Putin cae, otro igual le sustituiría.

Claudedeu dijo...

Putin ha devuelto a Rusia a la época soviética, sólo que de una forma encubierta. El dsfraz de la Democracia es sólo eso: un disfraz.

Anónimo dijo...

Tanta porqueria de mente "civilizada y democratica" en estos comentarios, envidia intuitiva ante un hombre verdademente capaz, leerlos solo causa simpatía y hasta cierto punto lastima. Pero no puede esperarse más.

sergio dijo...

La rusia de Putin no es asi, y no es ningun enfermo. Dan opiniones vacias ,puras estupideces.Que su mirada es fria, y como tiene que ser ,tan aputanada como la de su querido G W Bush, o Zapatero tal vez. Por que no se meten en sus asuntos en vez de dejar de berdulear a un pais que no conocen, rusofobos asquerosos.El comunismo no goierna el pais hace ya 18 años.Estamos en la era de globalizacion, lo que justamente hace Rusia, les da petroleo y gas para que se queden calentitos en invierno.Y tampoco tiene ancia del poder, ya que el se canso mucho por haber trabajado estos 8 años, hizo muchisimo por el pais.Y en los paises donde "Tuvo lugar" el comunismo ya que no se sufrio, eso lo que les metio en la cabeza EEUU.Se vivia perfectamente.Y no lo digo asi al aire como todos los sin verguenza que comentaron, sino tengo experiencia en esto.La Rusia de hoy es mucho mas democrata que incluso su querido EEUU.Y las porquerias que suelta Bush acerca de sus libertades, y que es bueno vivir alla entre sus libertades, les digo que es mejor vivir en un estado comunista.Metanse esto en la cabeza, no se puede opinar viendo las cosas desde un solo punto de vista, y uds hacen exactamente los que su gobierno quiere. Hay que cuestionarlo todo, todos los puntos de vista, y compararlos. Gente de una solo vision da lastima , y huele a ignorancia.En cuanto al autor de este articulo asqueroso, deja de escribir bararidades. y si te empeñás en verdulear a los rusos, por que no viajas alla y ves como viven.

Ideas Libérrimas - 2008 -